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miércoles, 13 de diciembre de 2017

¿SE DEBE CASTIGAR A LOS NIÑOS?


Una pregunta que nos solemos hacer cada vez que nuestros hijos hacen algo mal es, ¿qué tipo de castigo es el adecuado?¿He sido floj@ con el castigo o me he pasado?¿Cuánto debe de durar el castigo?¿Aprenderá algo con el castigo que le he impuesto?. Pues bien, en este post de hoy, ¡intentaremos resolver las máximas dudas posibles!

Es importante que los niñ@s entiendan que determinadas acciones que realizan de mala manera o que simplemente están mal tienen consecuencias. La psicóloga infantil Silvia Álava dice que "la opción más adecuada es plantear la situación no como un castigo sino como una oportunidad que se ofrece al niño para elegir portarse bien o no portarse mal y así ganarse algo especial". 
Últimamente, este tema conlleva una gran controversia porque otros psicólogos infantiles opinan que los castigos son perjudiciales para la formación del niñ@.

Aquí vamos a dar unas pautas para que estos castigos sean efectivos: 
  1. Tenemos que explicarle siempre el por qué los hemos castigado.
  2. El castigo se tiene que realizar de manera inmediata para que entiendan que la acción que acaban de realizar de manera incorrecta trae consecuencias directas.
  3. No tenemos que recurrir de manera repetitiva a los castigos porque los niñ@s pueden desmotivarse y no lograremos conseguir el efecto que nosotros queremos.
  4. Tenemos que castigarlos según la edad, ya que cada rango de edad tiene un tipo de castigo diferente o una manera distinta de aplicarlo.
  5. No tiene que ser muy largo. Los padres no son capaces de mantener ese castigo constante durante un mes y el niñ@ entenderá que no le merece la pena portarse bien si ya va a estar castigado durante tanto tiempo.
  6. Tiene que ser proporcionado al acto. No podemos castigarlo sin jugar su hora diaria durante una semana si sólo se ha olvidado de hacer un ejercicio de los deberes.
  7. Debemos evitar los gritos, los niños no van a entender porque gritamos y ellos recurrirán a éstas.
  8. Sólo tenemos que castigar a quien ha efectuado la acción que acarrea el castigo, no también a sus hermanos/as si no han hecho nada malo.
  9. No debemos castigar de manera física.
  10. Elogiarlo cuando se porta bien pero nunca agasajar con regalos para que el niño/a vea el comportamiento correcto como algo normal y no como algo recompensable.
  11. No atenderlo cuando se porta mal. Si lo hacemos se dará cuenta de que captará nuestra atención y cuando la necesite, se portará de mala manera porque asimila que así le prestaremos esta atención que reclama.

En cuanto a los rangos de edad, podemos agrupar los castigos en tres grupos:
  • De 0 a 5 años: los castigos deben de ser inmediatos. A esta edad ellos ya comprenden cuando tu puedes estar enfada/o por algo que han hecho. Si no se hace inmediatamente, nunca llegarán a entender la conexión comportamiento malo-castigo.
  • De 5 a 12 años: a esta edad la mayoría de castigos suelen ser por cosas mal hechas, malos comportamientos, malas notas en la escuela, etc. Los castigos también deberán de ser inmediatos, se le explicará porque se le ha castigado, razonaremos con él y le diremos en que consiste el castigo y durante cuanto tiempo es.
  • Mayores de 13 años: estas edades son las más difíciles porque tu hijo/a cada día es más independiente. Los castigos o los premios aquí no funcionan. Lo importante es explicarle porque se le ha castigado, la duración y en qué consiste. Además, intentaremos que expresen su opinión sobre los acontecimientos. Es aconsejable tratar temas como las drogas, la sexualidad, las peleas e intentar saber como se sienten diariamente.


BIBLIOGRAFÍA
 https://www.educapeques.com/escuela-de-padres/pautas-castigo-educativo.html


martes, 12 de diciembre de 2017

COMO ENFRENTARSE AL BULLYING


El bullying es el maltrato físico o mental por parte de un niño a otro por diversos motivos, ya sea para someterlo e infundir miedo, para satisfacer sus propias necesidades, etc. Suele deberse a un alumno apoyado por el resto y se mantiene por la ignorancia o pasividad de las personas que rodean a la víctima. Esto supone un grave problema en la calidad vida del niño acosado, el cual mostrará miedo y rechazo por el ambiente en el que lo sufre, comúnmente siendo este el colegio y pudiendo reducir así su rendimiento en este ámbito.





Existen distintos tipos de bullying:
-        Social: el acosador pretende aislar a la víctima de los demás.
-        Psicológico: destruye la autoestima e infunde miedo.
-        Verbal: insultos, desprecio, burlas, resaltar defectos físicos, etc. Es el más habitual.
-        Físico: agresiones. Se da con más frecuencia en primaria que en secundaria.

La actitud del profesorado suele ser más bien pasiva o no suficiente, son pocos los que se marcan estrategias y objetivos para solucionar el problema. Estudios demuestran que la participación activa del profesorado en la lucha contra el acoso escolar desencadena resultados mucho más favorables. Para más información pueden visitar el siguiente enlace:
Para los padres esta también es una situación difícil y en muchos casos de impotencia ya que no saben que hacer y además deben dejar a sus hijos por largos periodos en manos de otros cuando saben que están sufriendo. A continuación os daremos algunos consejos a seguir para apoyar a tu hijo:

-        Escucha a tu hijo con atención y deja que se desahogue.
-      Ponte en contacto con la dirección del centro educativo y el profesorado para pedir que se investigue y se pongan medidas.
-      No promuevas la agresividad y venganza en tu hijo. En su lugar, trata de mostrarle a tu hijo respuestas más constructivas y favorables.
-       Si el acoso continúa, no dudes en ponerte en contacto con un abogado.
-       Si consideras que tu hijo sufre de ansiedad y miedo graves, un psicólogo podría ayudarle. No obstante, es importante tener en cuenta que un psicólogo no excluye el apoyo familiar.
-        Es importante mantener la calma ya que si nos mostramos más alterados que el propio niño no lo vamos a ayudar.

Los padres de un acosador también tienen una responsabilidad y un papel en la solución de dicho problema. Es importante que no se sientan ofendidos si se les informa sobre la actitud de su hijo, deben ser lo más objetivos posible ya que negando el problema solo vamos a conseguir que nuestro hijo crezca sin valores morales tales como la empatía. A continuación os mostramos una serie de ejemplos sobre cómo tratar esta situación:

-    Investigar por que su hijo actúa así. Es importante tener en cuenta la opinión de los profesores y mostrarse colaborador.
-        Acércate más a los amigos de tu hijo y observa que actividades realizan.
-        La comunicación con el acosador es tan importante como la comunicación con la víctima. El niño debe sentirse escuchado.
-      Canaliza la conducta agresiva de tu hijo a través de diversas actividades como pueden ser los deportes.
-        Déjale claro qué ocurrirá si el acoso continúa.
-        Enséñale buenas conductas.
-        Muestra cariño por tu hijo, pero muéstrale también que desapruebas su comportamiento.
-      Anímale a que reconozca su error y pida perdón a la víctima, motívalo elogiando su buen comportamiento. 

PROBIÓTICOS EN PEDIATRÍA

Los alimentos que contienen probióticos son alimentos que contienen microorganismos vivos que se le añaden y permanecen en el intestino ...