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viernes, 22 de diciembre de 2017

ALIMENTACIÓN EN LA ADOLESCENCIA

Durante la adolescencia, se producen una serie de cambios fisiológicos, psicológicos, intelectuales y sociológicos. Esta etapa comienza alrededor de los 12 años en las niñas y los 14 años en los niños. Debido a estos cambios, las necesidades nutricionales cobran gran importancia, al incidir directamente en el crecimiento y en la maduración sexual.


La dieta se tiene que ajustar de manera individual, de acuerdo con la talla, el estado nutritivo y la velocidad de crecimiento.

Durante este período aumentan las siguientes necesidades nutricionales:

  • Proteínas: sintetizan nuevos tejidos y estructuras del organismo.
  • Vitaminas: intervienen en los procesos metabólicos, muy activos durante la adolescencia.
  • Minerales: la igual que las vitaminas, intervienen en el funcionamiento correcto de los sistemas enzimáticos.
  • Calcio: este macroelementos mineral debe aumentar hasta los 1200 o 1300 mg diarios durante esta etapa para el desarrollo del esqueleto.
  • Hierro: necesario durante la adolescencia debido al incremento en el volumen sanguíneo que tiene lugar en estas edades. En la chicas, el consumo de hierro cobra gran importancia debido a la pérdida del mismo en la menstruación.
  •  Zinc: en dietas que contengan alimento de origen vegetal o en sus semillas
  • Buena hidratación: el consumo de líquidos ya sean zumos, lácteos o agua es imprescindible durante esta etapa para la buena realización de los procesos biológicos.

BIBLIOGRAFÍA:


jueves, 21 de diciembre de 2017

CONDUCTAS DE RIESGO EN LA ADOLESCENCIA

Los hábitos perniciosos como pueden ser el tabaquismo y el alcoholiso se suelen iniciar durante la adolescencia. A continuación os dejamos un gráfico que muestra el porcentaje de adolescentes que consumen o no alcohol o tabaco. 


Durante la adolescencia se dan grandes cambios en la composición coroporal y en la regulación hormonal y metabólica por lo que el una buena alimentación es fundamental y el consumo de alcohol y tabaco ponen en riesgo el mantenimiento de los patrones de ingesta, aumentando la probabilidade de desnutrición. 
Por otra parte, esta es una etapa en la que existen un gran número de factores que favorecen la iniciación en los tratados hábitos. Son tales la necesidad de experimentar, el querer sentirse integrado en el grupo, los complejos físicos, etc. 

Podemos llevar a cabo las siguientes recomendaciones:
  • En aquellos adolescentes que fuman y consumen alcohol, debemos tener expecial cuidado con la dieta, observando que sea suficiente y variada. 
  • La eduación es fundamental, intentaremos al menos retrasar el consumo y daremos pautas sobre el consumo responsable. 
  • Si los padres son fumadores y beben con frecuencia es más probable que el hijo siga sus mismos pasos por lo que la mejor opción es predicar con el ejemplo. 


Para más información pueden visitar el siguiente enlace.

martes, 19 de diciembre de 2017

ETAPAS DE LA ADOLESCENCIA

La adolescencia es una de las fases más importantes de la vida porque en ella, el cuerpo humano experimenta grandes cambios, que llevan a la aparición de los rasgos de la adultez tanto física como mentalmente.

La adolescencia no es una única etapa en la que los cambios se vayan produciendo al mismo ritmo. Es por esto que es posible distinguir distintas etapas de la adolescencia, que van marcando el ritmo del proceso de maduración.

1.      Pre- adolescencia: abarca de los 8-11 años de edad. Se produce la transición entre la infancia y la adolescencia. La pre-adolescencia coincide con el inicio de la pubertad. Los cambios físicos que se producen en esta etapa son notables y afectan a muchas partes del cuerpo. También en esta etapa se producen grandes progresos en la capacidad de pensar en términos abstractos. Es por eso que es más capaz de reflexionar sobre situaciones hipotéticas o sobre operaciones lógicas y matemáticas. Del mismo modo, se tiende a encajar los roles del género, para no salirse de los estereotipos relacionados con la apariencia y los comportamientos diferenciados entre hombres y mujeres.

2.      Adolescencia temprana: ocurre entre los 11-15 años de edad y en ella se dan los principales cambios súbitos de tipo hormonal, hasta el punto en el que al abandonar esta fase el cuerpo es muy distinto al que se tenía durante la pre-adolescencia.
Durante esta etapa se producen los grandes cambios en la voz y se desarrollan los órganos sexuales hasta tener una apariencia mucho más adulta y la musculatura. En muchos casos comienza a manifestarse el acné por la cara, debido a un aumento de segregación de sustancia grasa en la piel. En ésta, se llega a tener una capacidad total para pensar en términos abstractos, aunque esto sólo se produce si se ha practicado esta habilidad y se ha gozado de una buena educación. Se comienza a construir el autoestima y el autoconcepto, experimentando con diferentes elementos que pueden conformar una identidad, como la estética relacionada a tribus urbanas y se tiende a valorar mucho la opinión de los demás que tienen de uno mismo.


3.      Adolescencia tardía: esta es la última etapa de la adolescencia y abarca de los 15-19 años de edad. Existe una homogeneidad en sus características.
Durante esta etapa, se acostumbra a alcanzar la altura máxima marcada por el propio crecimiento y la complexión del cuerpo pasa a ser totalmente adulta. En ésta, termina de desarrollarse la conciencia social y se empieza a dedicar mucho tiempo a pensar en situaciones y procesos que no están limitados a los que se puede ver, oír y tocar en el entorno inmediato. Los planes a largo plazo pasan a ocupar un papel mucho más importante que antes. Se abandona buena parte del egocentrismo que definía la infancia y el resto de las etapas de la adolescencia. A pesar de que la importancia de la estética decae, en algunos casos ésta sigue siendo tan importante que en ciertos casos se puede llegar a desarrollar un trastorno de conducta alimentaria

BIBLIOGRAFÍA

sábado, 16 de diciembre de 2017

CÓMO LIDIAR CON LOS PROBLEMAS DE LA ADOLESCENCIA

La adolescencia es una de las etapas de la vida más complicadas y que comprende edades desde los 13 a los 16 años mas o menos. Es complicada porque se caracteriza por el comportamiento de estos ante situaciones de la vida diaria o ante los padres, amigos, familiares u otras personas.

En estas edades se produce la aparición de los primeros granos o acné juvenil, los posibles problemas con la alimentación, algunos trastornos psicológicos y es cuando más se desarrollan sus personalidades. Todo esto puede derivar de la presión social y causar problemas psicológicos o llegar a agravar los que ya puede presentar.
Con todo esto, se producen situaciones problemáticas, como por ejemplo, la realización de actos mal hechos, bulimia, anorexia, problemas por los granos, bullying, etc.

Para lidiar con todos estos problemas, los expertos recomiendan:

-  Tienes que ser consciente de que etapa de la vida está pasando tu hijo e informarte de los problemas más comunes que pueden llegar a sufrir para estar preparado. Además, deberás observar sus conductas y sus posibles problemas que se pueden manifestar a la hora de hablar con ellos, las malas notas, las pocas ganas de hacer cosas...También tendrás que entender que comportamientos como estar a la moda y querer parecerse a sus ídolos son los más comunes a estas edades y están cargados de importancia.

-  Deberán apoyarlo mostrándote comunicativo con él (siempre y cuando quiera hablar y sino buscar ayuda profesional) además de enseñarle que actos están bien y cuáles están mal hechos explicándole las consecuencias futuras de los mismos.

-  Tendrás que establecer límites y ser firmes con los mismos, ya que en caso de no serlo, tu hijo podrá entender que tiene libertad siempre que quiera y aprete un poco la situación. Para ello, fija las consecuencias.

-  Una de las cosas más importantes es que les dejes su espacio, dentro de unos límites. No invadas su intimidad sin justificación ninguna y deja que puedan tener unos pequeños secretos en su vida. Si alguna vez preguntas por algo y no quieren responder, no fuerces la situación, pregunta más tarde y estar siempre disponible cuándo ellos quieran hablar.

-  Es aconsejable que asuman responsabilidades, empezando por tareas del hogar y aumentando progresivamente el nivel. Esto ayuda a que sepan que tipo de consecuencias tienen sus actos.


lunes, 27 de noviembre de 2017

MONONUCLEOSIS INFECCIOSA

La mononucleosis infecciosa, también conocida como enfermedad del beso, es una enfermedad vírica muy frecuente en la infancia, en niños que van a la guardería, y adolescentes, ya que su contagio es a través de un contacto con la saliva. 

En el caso de los niños pequeños, esta enfermedad suele pasar bastante desapercibida dada la cantidad de virus que contraen a lo largo de su permanencia en guarderías, pero en los adolescentes la cosa es diferente, ya que los deja muy débiles. Ya en edades adultas, se estima que la gran mayoría en algún momento de su vida pueden haberla padecido, bien de forma sintomática o asintomática.

Esta enfermedad no se presenta en una estación concreta del año; es producida en la mayoría de los casos por el virus de Epstein Barr, el cual es un tipo de virus herpes, pudiendo en ocasiones existir otros virus causantes, como son el citomegalovirus y el Toxoplasma.

Con respecto a las manifestaciones: fiebre alta, cansancio (astenia), poco apetito (anorexia), inflamación de los ganglios del cuello, dolor de garganta con presencia de placas con un exudado blanco-grisáceo y un agrandamiento de bazo e hígado, entre otros; serán más acusadas en adolescentes.

El período de incubación de esta enfermedad es desde el momento en que se contagia hasta que se manifiesta, de 1 a 4 semanas y puede ser muy variable.

Su diagnóstico se realiza a partir de la clínica; tan solo en caso de dudas o posibles complicaciones se recurre a análisis clínicos. En estos análisis, se puede comprobar la elevada cantidad de glóbulos blancos en forma atípica y en ocasiones, una elevación de las transaminasas debido a la inflamación hepática.

Por otro lado, esta enfermedad en los primeros días se asemeja a una amigdalitis bacteriana, es decir placas, por lo que es normal que se recete antibiótico, pero al no tratarse de una infección bacteriana pueden aparecer unas manchas rojas en la piel  (exantema), que nos ayudan a evitar confusiones.

Por último, no existe un tratamiento especial, tan solo se debe guardar reposo, beber líquidos y tomar medicamentos analgésicos para combatir la fiebre y dolor. En cualquier caso, se debe acudir al médico para conocer las medidas necesarias en cada caso, aunque rara vez ocurren complicaciones de la misma.

Una vez recuperado el niño o adolescente, puede comenzar a hacer vida normal.



BIBLIOGRAFÍA

PROBIÓTICOS EN PEDIATRÍA

Los alimentos que contienen probióticos son alimentos que contienen microorganismos vivos que se le añaden y permanecen en el intestino ...